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2012-12-18
Claro, "bonico".
Estoy muy irascible, pero sobre todo sensible a todo, al mundo; por eso evito relacionarme últimamente demasiado por miedo a que me hagan daño. No tengo esa coraza ahora mismo y no es algo consciente, sino más bien inconsciente. No quiero que nadie me influya en nada, sino yo mismo. Mucha gente va a ver raro o va a estar en contra de muchos de los pensamientos y sensaciones que tengo últimamente. Se que se está produciendo un cambio; pero no se la magnitud.
Ahora mismo estoy en mi casa y diría que es donde mejor estoy, pero es mentira. Tampoco estoy mejor en la calle, supongo que estoy mejor en el coche o en algún lugar en medio de la nada, donde no haya nadie y solo me siento cómodo con Eròt porque se que él ni nota la diferencia, que sigo siendo la misma persona a diferencia de los demás. No se ya hasta qué grado de paranoia voy a llegar, pero veo que el momento se acerca, que esta no es mi vida aunque todo el mundo ha pretendido que lo sea y hasta yo me lo he creído; pero nunca he estado bien conmigo mismo, siempre quería ser cualquier otra persona, siempre. Me quiero pero me quiero en el sentido de mi verdadero Yo, que es el que estoy buscando.
Cada vez tengo más información, aunque la vengo buscando desde que tengo uso de razón y más exhaustivamente desde hace 4 o 5 años, más en serio. Cada vez tengo más información y muchas veces me veo reflejado en muchos chicos trans, como que ese podría ser Yo y vivir tan genialmente; pero me paro a pensarlo y digo ¿dónde voy?, ¡eso es una locura!. Pienso que sería una la familia, la gente, mis amigos, mi pareja, mi todo. Cambiar toda mi vida...pero en realidad...reflexionando no es "cambiar toda mi vida", sino "hacer de mi vida una vida mejor, una vida Mía", para mi, de verdad, para sentirme a gusto y ver que no pasa nada, que puedo indentificarme por dentro, quererme y dar amor a los demás.
Por mucho que lo pueda parecer, esto no es un blog trans o pretendo que se convierta en eso, sino un blog -un espacio personal- donde publico muchas veces cómo me siento, bueno, "muchas veces", diría "siempre" cómo me siento bien sea a través de metáforas, bien sea en inglés, bien sea a través de poesías, bien sea a través de relatos de gente que podríamos ser tú y yo o gente corriente. Es mi pequeño diario escondido entre miles de millones de blogs en el mundo y me hace sentir mejor. Aquí no puedes saber mis padres nada, solo gente aleatoria que se interese por saber quién soy y quién soy por dentro, que lo de fuera no tiene nada que ver.
Ayer hablé con un chico sobre mis miedos y dudas y llegamos ambos a la conclusión de que los genitales no te hacen hombre o mujer, sino tu mente. La gente, la gente corriente se ha quedado toda la vida con esa visión dicotómica: hombre-pene, mujer-vagina. No existe para ellos más combinaciones, incluso para la gente que va de progre, de que sabe, que de es super-mega-liberal y que te respeta. Incluso esa gente no lo entiende, entonces...¿cómo lo van a entender unos padres de 50 años?. Tiemblo solo de pensarlo. A veces lo veo super fácil: mira, yo he sido así toda la vida. Así, como soy, ni más ni menos. Otras lo veo un universo aparte, paralelo, entre la vida que escogieron para mi y la que realmente me gustaría vivir. Porque al fin y al cabo y reflexionando diariamente mucho...estoy haciendo una vida por y para los demás, nunca me he sentido cómodo con cosas que se me han impuesto. A veces lo he tenido más claro, otras no tanto y lo sigo dudando. Dejo espacio a la duda por el miedo: ¡Oye, que quizá no sea un chico y todo esto sea un capricho! Total...otro más. Total, otro paripé, otro teatrillo. Pero he dicho ¡basta ya!, quiero vivir sin ansiedad, sin miedo a la sociedad y sin miedo de ser quién soy, porque tener miedo de uno mismo es el peor sentimiento que puedas tener.
No me quiero asustar más, bastante tengo con haberme planteado más enserio que en toda mi vida junta: quién soy de verdad, sin paripés ni trasfondos ni "peros". Quizá quiero ser el hermano de mi hermano, el hijo mayor de mi madre, el primo de mi primo Jorge, el chico de negro del fondo de la clase...Que a efectos lo he sido mucho tiempo.
Quizá, también reflexionando, antes me pareciera mal que me confundieran con un chico porque, o no lo tenía interiorizando o como posibilidad, o me daba un pavor tremendo y vergüenza propia poder llegar a ser un chico sin ser un chico. Yo me entiendo, pero necesito hacer terapia sobre esto.
Cuando veo a muchos chicos trans, yo me veo ahí. Siempre me he visto ahí. Y muchas veces los he envidiado y he llorado mucho, muchísimo viendo videos y pensando "qué valientes que son".
El momento más turbio que concibo es el de explicarles a mis padres y mi hermano qué me pasa, porque solo el hecho de "ser lesbiana" me supuso una odisea, el vestir así muchas veces también. Se lo podrían oler si no fueran tan ingénuos pero no lo harán porque, como para mi, "ser transexual es una locura" y algo inconcebible para la familia.
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
Del Amor,
Disección del alma y el cuerpo,
Disforia del género
2012-12-17
Be true to yourself
Estoy un poco más tranquilo, hablaré en masculino porque me siento más a gusto hoy así. Estoy más tranquilo porque por fin tengo cita con el psicólogo y con el tatuaje, son dos cosas de las cuales tengo muchas ganas, aunque quizá ansío más la cita con el psicólogo, Jorge.
Me voy encaminando a la verdad, sea cual sea, me asusta pero es así, es mi problema y tengo que afrontarlo con 24 años, sino ¿cuándo lo haré?. Debo ser responsable sobre mi salud mental, eso debería de aprender de mi madre. No seguir su ejemplo y preocuparte por mi. Nadie lo hará.
Hoy he hablado con dos personas maravillosas que me han ayudado mucho, una es un chico especial y otra es una ex novia que me sorprende que me entienda tanto y me ha ayudado una frase concreta que me ha dado mucha seguridad pese a que ahora queda obsoleta: "yo cuando te quería, te quería igual te llamaras Sandra o te quisieras llamar Marc, solo me preocupé por ti". Luego acabó resultando ser un desastre y no queriéndonos nunca más, es lo que tiene ser una pareja y luego ya no, pero está bien saberlo; saber que cuando te quiso, eso le dió igual. Aunque sería raro, difícil, quizá si hubiera estado conmigo mientras me inyecto testosterona y me va saliendo barba, sería otra su reacción.
No se, hoy tengo una sonrisa en la cara. He podido hablar con otra persona sobre este tema y la verdad, sin que nadie más del mundo me oiga y como en mi propia burbuja, en mi coche, me siento a gusto. Hoy he estado así, a gusto. Confío en que todo salga bien. La verdad es que tener un psicólogo es un alivio, es como alguien que se hará cargo de mi y me escuchará durante un ratito, genial. No puedo pregonar a los cuatro vientos lo que me está pasando porque no lo se y porque no es un tema gustoso, no es que te ha tocado la lotería. Antes, en el coche, describiéndome y describiendo mi visión sobre el mundo quería llorar porque recuerdo eso de: "si hubiera nacido mujer heterosexual y bella y genial y sintiéndome mujer y siendo femenina y todo eso, todo sería genial, sencillo, fácil, normal, normal, normal. Normal." Pero no; siempre tengo que liarla, darle la vuelta, ser diferente, tan diferente. Yo no elegí ser así de diferente, de verdad, créeme. Yo, de pequeño tenía una visión de mi. Yo, en mi infancia, era un chico normal al que le gustaba Mónica y eso para mi era normal, pero las risas de los demás me hicieron saber enseguida que algo estaba mal. Querer a Mónica estaba mal y pegarme con Álvaro por ella estaba aún peor. Robarle la ropa a mi hermano también estaba mal y jugar a cosas donde yo era el chico también. Comprar ropa de chico con mi madre también estaba mal porque siempre hacía el ridículo delante de sus compañeras de trabajo, lo cual para mi era como sentir que mi madre se avergonzaba y no estaba orgullosa de mi. Muchas veces he pensado eso. No se, poco a poco fui descubriendo que no eran normales muchas situaciones, que no encajaba ni en un grupo ni en otro. Esos años los he perdido buscando mi lugar. No quiero vivir más mentiras, en ningún aspecto y ahora no le debo nada a nadie, no debería tener miedo, solo me lo debo a mi. Solo hablo de sentimientos, de cómo me siento, de qué pienso y de lo que es mi vida ahora. Es un conflicto salir a la calle, ¿cómo quiero que le identifiquen los demás? Es la pregunta diaria. A la gente no le pasa, y si le pasa, tienen un problema como yo. Sabrás de qué hablo.
No es fácil sentirse solo en medio de mucha gente, a infinidad de individuos nos pasa. Al final todos buscamos lo mismo: Amor.
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
Al cubo de la basura,
De la Destrucción,
Disección del alma y el cuerpo,
Disforia del género
2012-12-15
The best is yet to come
"The best is yet to come"...¿te lo imaginas? Un día amanezco en pleno Diciembre con perilla, ojos rasgados, facciones de la cara marcadas, voz profunda y sensual, y sin pechos, ¿lo imaginas? Pero tú y yo sabemos que no es así de sencillo, que nadie despierta así a no ser que sea un hombre o despiertes dentro de un sueño. Hoy he tenido una experiencia realmente..."mágica", extraña y no tan extraña para mi. He convivido en un ámbito puramente masculino como es una competición de Kick Boxing, deporte al que pertenezco desde hace 7 años. Estando en la competición he tenido que hacer uso de los lavabos y he aguantado hasta que vejiga no podía más, así que luego me he acercado a ellos y ahí estaban: la dicotomía de hombre/mujer que tanto odio porque no corresponde en nada conmigo. Ni soy una cosa, ni soy la otra; pero "pasar", "paso" más como hombre que como mujer así que para evitar los escándalos con las madres y las hijas, he decidido pasar dos veces al baño de hombres, lo cual ha sido extraño pero confortable a la vez porque me sentía más segura, no se, indescriptible.
Cada vez me planteo más enserio la posibilidad y necesidad de pedir ayuda profesional, aunque eso de "profesional" estará por ver porque no confío en ningún psicólogo, no al menos desde que yo fui o ellos intentaron ayudar a mi madre que con 52 años aún no está curada de nada. Acabo de tener trifulca en casa y dudo que pueda hacer una doble salida de armario si al final me hormono, yo creo que debería de huir del país directamente porque dudo que nadie de mi alrededor entendiese lo más mínimo: a mi abuela le causa un infarto, mi madre comete suicidio efectivo y seguro, mi padre me deshereda y mi hermano me pega con un bate de béisbol porque no concibe tener un hermano y solo tantear el terreno o hablar sobre mi masculinidad ya es un motivo de insultos, menosprecio, risitas y mierdas varias de las cuales estoy hasta los cojones. Tengo el estómago revuelto y me he dado cuenta de que no me preocupo por mi desde que tenía novia o mi madre estaba con depresión este último año. Que no he mirado nada por mi ni preocupado si sigo queriendo los pechos o si tendría una sonrisa más sincera en la cara si me despertara por fin sin ellos.
Me imagino como un luchador más, en el ring, sin camiseta y con pantalón corto, con tatuajes luchando por mi, por mi libertad, por mi sueño de ser felíz (aparte del sueño de tener una casa en el campo). A veces no me asusta imaginarme con cuatro pelos de barba porque seguiría siendo yo. Solo lloro de rabia, de impotencia, de pensar que podría ser transexual y que se está haciendo realidad. Es una movida bastante gorda, es algo que nunca llegué a pensar pero que se podía intuir cuando quería ser Aladdin o Rafa en la primaria o cosas así. Que siempre fui el "superhéroe", vamos...
Hoy he querido en todo momento que pensaran que era un chico y las chicas de la cafetería lo han hecho, he pasado como tal pese a tener que forzar un poco más la voz. Con mis compañeros no hay problema, la mano o dos besos indistintamente pese a parecer un gesto un poco gay y sí, hoy por fin me he sentido bien hasta que he llegado a casa. Donde necesito salir, tomar el aire, caminar, algo. No soporto estar aquí dentro con mi madre porque me crea ansiedad la idea de que pueda llegar a ser esto verdad.
Quiero y amo a mi abuela, pero para ella...¿cómo ser Alex de repente y explicarle que soy yo, Sandra, solo que más guapo? Quiero y debo preocuparme por mi así que la misión esta semana será contactar con el psicólogo del centro Lambda, guardar la cita del tattoo y construir mi vida en un camino personal y felíz, por fin.
A ver qué pasa con todo esto...
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
Disección del alma y el cuerpo,
Disforia del género,
Reflexiones invernales
2012-03-04
Explicit content
Voy a sincerarme esperando que esta vez no haya nadie al otro lado de la pantalla. Esta vez hablaré tan solo de mi porque lo necesito. Nada literario, nada bonito. Nada adornado y nada para ti.
No se qué me pasa exáctamente; pero llevo unos días muy raros. Hablando conmigo y con mi cabeza nunca llego a ninguna conclusión, y hablando con alguien...la verdad es que no lo hablo con nadie.
Sufro de muchos desordenes corporales. No sabría explicarlo mejor. Sufro de desordenes alimentarios desde hace muchos años, aunque eso ya no me preocupa. Algo le pasa a mi cuerpo, y más aún, a mi mente con mi cuerpo. Dios me dió un cuerpo, yo lo maltraté hasta no poder más. Nunca desaparecen los fantasmas sobre él. Sufro de otra cosa que no se qué diablos es. Creo que ya tengo claro que no soy transexual, que no querría hormonarme y pasar por toda clase de cirujía para ser "biológicamente" un hombre. Tampoco cumplo con el rol social de mujer, ni con el de hombre, creo que más bien cumplo con el intermedio. A veces no me veo con pechos, me parecen horrendos y sufro, sufro mucho. Me los tapo, me araño, me grito, me pego y me los cortaría. Otras veces, sobre todo estando en pareja los aprecio mucho, me hacen sentir mujer ¿? Sí, a mi también me sorprende esa conclusión a la que acabo de llegar. Soy un chico infantil por fuera y una mujer por dentro. Ya no me importa que me traten de chico ni me sorprende. Antes podía contestar amablemente "soy una chica, perdona". Ya ni me molesto porque ya ni me molesta. Tampoco me molesta si me tratan de mujer.
Me estresa el momento de ir a los wc públicos y puede que lo pase bastante mal yendo sola. Odio los comentarios en voz alta y en voz baja, me hieren. A veces soy frágil y tengo miedo de no estar a la altura de esta mierda social. Repudio la sociedad y es tan solo porque nunca me encuentro en ella. Eso me trae problemas para aceptarme. Hoy es quizá cuando la ansiedad me ha llevado a escribir toda esta mierda sobre mi y sobre mi cuerpo. El deporte me alivia y es esencial en mi vida; pero no cambia toda esa incertidumbre que hay dentro de mi. ¿Por qué tengo que cuestionarme todo esto si nací mujer y me gusta? Porque me gusta a ratos, o siempre, o no lo se. Quizá sea por eso. Contesto igual de sonriente si me tratan de hombre como si me tratan de mujer. De pequeña quise ser hombre porque la opción de ser lesbiana no existía en mi mente, luego adopté esa sexualidad porque me gustan las mujeres (eso es de lo poco claro que tengo) y luego, a raíz del desorden alimentario ya no se nada de mi ni de mi cuerpo. El problema no es los kilos de más o de menos, creo que no es eso exáctamente lo que me produce ansiedad; pero no te puedo decir con exactitud qué es.
Es algo que tengo que lidiar dentro de mi. Y mientas se va construyendo mi Yo adulto, en medio de toda estar lava ardiendo.
Siento que todo el mundo va a juzgarme y los veo a todos como enemigos, incluso yo me voy a juzgar. Ojalá alguien lo entendiera un poco. Solo un poco...
*
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
Disección del alma y el cuerpo,
Disforia de género,
Things I'll never send
2011-12-17
Rojo y blanco
Invade tu presencia la habitación. Yo me dedico a relamer las horas que me quedan hasta que me ausente de nuevo.
Coger ese autobús es como vomitar en mi propio Amor. Coger ese autobús de madrugada es c0mo masturbar al dolor en un asiento vacío, probablemente carente de Alma y al lado de alguien que no vale nada. Subirme en él será avocar mi Alma a la calzada llena de sangre, al alquitrán que hubo un día en mis pulmones, a fumarnos este Amor muerto entre las horas. Volveré al cementerio de los vivos moribundos que no sienten nada.
Coger ese puto autobús será como dirigir mi cabeza a la boca de un cañón, como arrinconar mi cuerpo contra una picadora de carne industrial. Algo así como ahorcarme con mi intestino grueso o cortarme las venas con una de mis costillas flotantes.
Se rompe la distancia y se esparcen los órganos por la ciudad nevada. La nieve bañada en sangre. Explotan el rojo y el blanco, los colores de la Navidad que son mi muerte y mi paz.
*
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
Disección del alma y el cuerpo,
Imágenes
2011-03-18
Orillas del Amor
Como una vela sobre el Mar
resume ese azulado afán que se levanta
hasta las estrellas futuras,
hecho escala de olas
por donde pies divinos descienden al abismo,
también tu forma misma,
ángel, demonio, sueño de un Amor soñado,
resume en mí un afán que en otro tiempo levantaba
hasta las nubes sus olas melancólicas.
Sintiendo todavía los pulsos de ese afán,
yo, el más enamorado,
en las orillas del Amor,
sin que una luz me vea
definitivamente muerto o vivo,
contemplo sus olas y quisiera anegarme,
deseando perdidamente
descender, como los ángeles aquellos por la escala de espuma,
hasta el fondo del mismo Amor que ningún hombre ha visto.
L.Cernuda
['Si no te conozco, no he vivido; si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.']
*
resume ese azulado afán que se levanta
hasta las estrellas futuras,
hecho escala de olas
por donde pies divinos descienden al abismo,
también tu forma misma,
ángel, demonio, sueño de un Amor soñado,
resume en mí un afán que en otro tiempo levantaba
hasta las nubes sus olas melancólicas.
Sintiendo todavía los pulsos de ese afán,
yo, el más enamorado,
en las orillas del Amor,
sin que una luz me vea
definitivamente muerto o vivo,
contemplo sus olas y quisiera anegarme,
deseando perdidamente
descender, como los ángeles aquellos por la escala de espuma,
hasta el fondo del mismo Amor que ningún hombre ha visto.
L.Cernuda
['Si no te conozco, no he vivido; si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.']
*
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
Del Amor,
Disección del alma y el cuerpo,
Poesía,
Things I'll never send
2011-02-19
Que Me Corten la Mano.
¡Arrrrrrrrrggggg!,
arráncame el Alma si te atreves. Se me sale el corazón por la boca y las palabras no te bastan; pero esque no te bastan los gestos ni los actos. Tendré que emparnos de sangre y hacer viscerar este Amor tan vivo que se me escapa por momentos. Tendré que pintarlo todo de dolor y regarnos con vinagre para desparasitarnos de la mala costumbre. La mala costumbre de hablar con el corazón en la estantería. La mala costumbre de vaciar las palabras de sentido y alejar la semántica de nuestras bocas muertas.
Ya no me dices nada que quiera oir, ya no te digo nada que quieras oir mientras me corroo en la misma silla donde escribo. Hablo contigo o escribo, no hay más. Las cosas que no te digo están aquí, en una pequeña ventana. Queriéndote decir la Vida mientras tú sólo lees la Muerte. Es un empujón al corazón contra una ventana de vidrio cortante. Es estamparnos contra una motosierra recién encendida. Es como coger una cuchara ardiendo y sacarse los óculos delante del espejo, untarlos en aceite y mandárte un simulacro de mis lágrimas. Porque ya no me ves y cuando no me ves me matas. Me entierras. Y crees quererme porque no te queda más remedio; pero no hay nada que te aplaste el corazón y los latidos empujen con la fuerza de un grito sordo las palmas de tus manos para intentar respirar. Sólo me quiero morir y no encuentro el momento porque pienso que es posible rescatarte de donde estés. Y no quiero morir antes de matarnos.
La batalla que libro desde hace meses por dentro es indescriptible, el daño que me hago es diario y sólo respiro paz cuando entreno o estoy en un ring. La paz del golpe en el estómago, ¡bendito sea!, así logro desviarlo de nuestros golpes al corazón. Odio cuando dices que no te sientes especial, si tengo que rociar de sangre mi cuerpo lo haré, si tengo que escalar una montaña sin brazos lo haré con los dientes y si tengo que cruzar el Atlántico con los pulmones saliendose de la mandíbula y colgando fuera de ella arrastrandose a golpes en la superficie del oceano tras de mi, lo haré. Si la aorta soporta la presión de los colmillos hambrientos de venganza y sed de rabia, entonces seguiré ahí, cabizbaja en la cuerda que tensas y me une las sienes. Y si cierras la puerta me pillarás la cabeza y acabará rodando por el pasillo de tu casa a merced de encontrarse contra la esquina de algún mueble viejo y desprenda restos de sesos por alguna habitación vacía. Guardo las conversaciones agrias, enfermas y virosas al lado de las sanas y felices, para ver si se les contagia lo bueno. Confío en los dos. Siempre. ¿Confías tú? Y tengo más preguntas para ti que respuestas, tengo más folios escritos que en blanco, tengo más cerebro machacado a directos que utilizable. Tengo todavía mucho Amor que darte.
No se si es la desesperación primera la que me empuja a estas palabras manchadas de negro, si es la final la que me mueve al suicidio literario o si me veo tan sólo, que desearía que esta noche alguien acabara con mi vida antes de sentir la indiferencia de la que tú me hablas tras esta pantalla de mentira. Llena de ilusiones no reales que llevan tanto a la mágia como al tunel que marca el final de la atracción. Me he convencido desde que eras tan sólo una ilusión de que eras la Mujer de mi Vida, de que compartiríamos riego sanguineo si hiciera falta y de que daría mi vida por ti si de ello depende que sigas viviendo. Escribo a cabezazos contra la pantalla. Sufro la arritmia en las callosas yemas de mis dedos curtidas en las noches vacías. Cada letra es un aporreo constante contra el teclado que lo mismo escribe Mierda que escribe Amor. No se escribir sino de Mierda o de Amor. Sino de Amor o Destrucción. Crearé mi propia literatura, mi propio género, mi propia poesía y mi propia conmoción. Para mi y para nada. Para la Mierda, para el Amor.
Pongo la mano en el Fuego y, esta vez, que me la corten para poder hacer literatura con el Corazón.
arráncame el Alma si te atreves. Se me sale el corazón por la boca y las palabras no te bastan; pero esque no te bastan los gestos ni los actos. Tendré que emparnos de sangre y hacer viscerar este Amor tan vivo que se me escapa por momentos. Tendré que pintarlo todo de dolor y regarnos con vinagre para desparasitarnos de la mala costumbre. La mala costumbre de hablar con el corazón en la estantería. La mala costumbre de vaciar las palabras de sentido y alejar la semántica de nuestras bocas muertas.
Ya no me dices nada que quiera oir, ya no te digo nada que quieras oir mientras me corroo en la misma silla donde escribo. Hablo contigo o escribo, no hay más. Las cosas que no te digo están aquí, en una pequeña ventana. Queriéndote decir la Vida mientras tú sólo lees la Muerte. Es un empujón al corazón contra una ventana de vidrio cortante. Es estamparnos contra una motosierra recién encendida. Es como coger una cuchara ardiendo y sacarse los óculos delante del espejo, untarlos en aceite y mandárte un simulacro de mis lágrimas. Porque ya no me ves y cuando no me ves me matas. Me entierras. Y crees quererme porque no te queda más remedio; pero no hay nada que te aplaste el corazón y los latidos empujen con la fuerza de un grito sordo las palmas de tus manos para intentar respirar. Sólo me quiero morir y no encuentro el momento porque pienso que es posible rescatarte de donde estés. Y no quiero morir antes de matarnos.
La batalla que libro desde hace meses por dentro es indescriptible, el daño que me hago es diario y sólo respiro paz cuando entreno o estoy en un ring. La paz del golpe en el estómago, ¡bendito sea!, así logro desviarlo de nuestros golpes al corazón. Odio cuando dices que no te sientes especial, si tengo que rociar de sangre mi cuerpo lo haré, si tengo que escalar una montaña sin brazos lo haré con los dientes y si tengo que cruzar el Atlántico con los pulmones saliendose de la mandíbula y colgando fuera de ella arrastrandose a golpes en la superficie del oceano tras de mi, lo haré. Si la aorta soporta la presión de los colmillos hambrientos de venganza y sed de rabia, entonces seguiré ahí, cabizbaja en la cuerda que tensas y me une las sienes. Y si cierras la puerta me pillarás la cabeza y acabará rodando por el pasillo de tu casa a merced de encontrarse contra la esquina de algún mueble viejo y desprenda restos de sesos por alguna habitación vacía. Guardo las conversaciones agrias, enfermas y virosas al lado de las sanas y felices, para ver si se les contagia lo bueno. Confío en los dos. Siempre. ¿Confías tú? Y tengo más preguntas para ti que respuestas, tengo más folios escritos que en blanco, tengo más cerebro machacado a directos que utilizable. Tengo todavía mucho Amor que darte.
No se si es la desesperación primera la que me empuja a estas palabras manchadas de negro, si es la final la que me mueve al suicidio literario o si me veo tan sólo, que desearía que esta noche alguien acabara con mi vida antes de sentir la indiferencia de la que tú me hablas tras esta pantalla de mentira. Llena de ilusiones no reales que llevan tanto a la mágia como al tunel que marca el final de la atracción. Me he convencido desde que eras tan sólo una ilusión de que eras la Mujer de mi Vida, de que compartiríamos riego sanguineo si hiciera falta y de que daría mi vida por ti si de ello depende que sigas viviendo. Escribo a cabezazos contra la pantalla. Sufro la arritmia en las callosas yemas de mis dedos curtidas en las noches vacías. Cada letra es un aporreo constante contra el teclado que lo mismo escribe Mierda que escribe Amor. No se escribir sino de Mierda o de Amor. Sino de Amor o Destrucción. Crearé mi propia literatura, mi propio género, mi propia poesía y mi propia conmoción. Para mi y para nada. Para la Mierda, para el Amor.
Pongo la mano en el Fuego y, esta vez, que me la corten para poder hacer literatura con el Corazón.
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
Disección del alma y el cuerpo
2011-01-24
Tórnate gris.
De los secretos más oscuros surgen las añoranzas. Ninguna añoranza es igual a otra. Me mimetizo con el entorno que me rodea y me vuelvo un poco más humano, eso quiere decir, como ya sabreis, vulnerable a la destrucción, a ser destruido. Sentimientos en la superficie, fragilidad, codicia y cualquier emoción que te torne frágil o te haga retroceder en el camino hacia la muerte.
Si tú te tiñes de gris, yo me tiño de negro. Por completo. Ahora soy un ser inútil y completamente inservible, lleno de emociones que recorren mi cuerpo como si de electrones frenéticos se tratasen. Esculpen la materia grasa y la transforman en formas ovoides. Intento escapar de mi cuerpo, muy a pesar de que Platón me advirtera de que jamás lo conseguiría. Intento escapar de mi cuerpo y alcanzarte con la mente, para intentar persuadirte de que te necesito aquí. Por mi culpa. Por mi condición de humano irreversible. Por la debilidad de ser mortal. De codiciar, de necesitar.
¡Menuda especie la nuestra, que se contenta con ambicionar de forma constante y sin dar las gracias.! Y a eso le llaman, tengo entendido, tener una inteligencia superior. ¿Superior a qué?
Me contentaría con no tener que gritarte desde aquí, desde esta cueva invisible para ti, que te añoro. Que rodeo, en cada caida del sol, mi cuello con las manos sin atreverme a arrebatarme la vida. Sucumbo en la desesperación y cada amanecer me vuelve a rescatar el 'de otros diluvios oigo una paloma'. No hay tanta suerte a diario. Habré muerto, al menos, veintitrés veces desde que te fuiste. Metafóricamente hablado, eso sí. Cobarde. Llámame cobarde. En bajito, eso también. No vayas a herir la parte más humana que me queda, la del sufrimiento eterno de pensar que te puedo perder entre la niebla.
Tíñete de gris, que yo me teñiré de negro.
Si tú te tiñes de gris, yo me tiño de negro. Por completo. Ahora soy un ser inútil y completamente inservible, lleno de emociones que recorren mi cuerpo como si de electrones frenéticos se tratasen. Esculpen la materia grasa y la transforman en formas ovoides. Intento escapar de mi cuerpo, muy a pesar de que Platón me advirtera de que jamás lo conseguiría. Intento escapar de mi cuerpo y alcanzarte con la mente, para intentar persuadirte de que te necesito aquí. Por mi culpa. Por mi condición de humano irreversible. Por la debilidad de ser mortal. De codiciar, de necesitar.
¡Menuda especie la nuestra, que se contenta con ambicionar de forma constante y sin dar las gracias.! Y a eso le llaman, tengo entendido, tener una inteligencia superior. ¿Superior a qué?
Me contentaría con no tener que gritarte desde aquí, desde esta cueva invisible para ti, que te añoro. Que rodeo, en cada caida del sol, mi cuello con las manos sin atreverme a arrebatarme la vida. Sucumbo en la desesperación y cada amanecer me vuelve a rescatar el 'de otros diluvios oigo una paloma'. No hay tanta suerte a diario. Habré muerto, al menos, veintitrés veces desde que te fuiste. Metafóricamente hablado, eso sí. Cobarde. Llámame cobarde. En bajito, eso también. No vayas a herir la parte más humana que me queda, la del sufrimiento eterno de pensar que te puedo perder entre la niebla.
Tíñete de gris, que yo me teñiré de negro.
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
Disección del alma y el cuerpo
2011-01-14
That Monster that's me.
Seguro estoy de que pocos mortales conocen el Amor si no han pensado alguna vez en cercenarse el corazón con un puñal de frabricación casera.
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
Disección del alma y el cuerpo
2010-11-21
Defectuoso
Tenía el corazón resquebrajándose a causa del cortante. Tenía el endocardio encharcándose de sangre, una disfunción severa. Su diástole sufría de nerviosismo crónico. Yacían restos de escarcha proviniente de sus fibras de Purkinje y quizá era dueña de un miocardio que padecía de claustrofóbia. Su caja torácica disponía de una cavidad modesta. Imposible para la explosión. Su corazón se contraía por momentos pero nunca se distensaba. Un manto hiriente lo cubría de un helor tal que podía escuchar el cuajo y ese látigazo punzante con tan sólo apoyar mi mano sobre su pecho desnudo. El crujido de un cardiograma atemporal. El rojo helado. El rojo hielo. La gangrena llegaba de la boca de un suspiro chirriante que lo convertía en una preciosa corteza de metal. Así, se despojaba ella de ese quiste, tumor que la incapacitaba para Amar.
Defectuoso.
Defectuoso.
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
Autopsia,
Disección del alma y el cuerpo
2010-11-09
Mater, Fac ut tecum lugeam.
Se de gente que colgaría su piel en el perchero de la entrada de su casa.
Volvería al útero materno. Al vientre de mi madre, carne engendradora. Al latir de su corazón. A la inocencia y la ignorancia de todo sufrimiento. Volvería a agarrarme fuerte a sus entrañas,a tirar de ella, con los ojos sin abrir, con la sonrisa húmeda, con los labios vírgenes. Sin signo maduro, sin síntomas de estar existiendo. Pero existiría. Flotando en mi placenta. Plácida placenta. Paz. No quiero escuchar qué hay fuera porque no está al alcance de mis sentidos. No puedo escuchar qué hay fuera. Tan lleno de vida. Fruto. No puedo sino flotar en la atemporalidad. Donde mamá me protege. Mamá me ama profundamente sin ningún tipo de malicia. Me protege con la palma de su mano y me guarda como a un tesoro. Mi madre mataría si alguien corrompe el ser que lleva dentro. Mi madre daría su vida por mi vida. Porque no puedo soportar la úlcera en el corazón. No puedo soportar el ácido corrosivo que desprenden los Seres Humanos. No quiero contaminar mis ojos. Mi llanto yace y vive en la matriz materna. Guárdame de las injurias de la raza humana. Me encuenro mal y hace frío. No me dejes aquí.
Mamá, quiero volver a tu útero.
Quiero volver contigo.
Volvería al útero materno. Al vientre de mi madre, carne engendradora. Al latir de su corazón. A la inocencia y la ignorancia de todo sufrimiento. Volvería a agarrarme fuerte a sus entrañas,a tirar de ella, con los ojos sin abrir, con la sonrisa húmeda, con los labios vírgenes. Sin signo maduro, sin síntomas de estar existiendo. Pero existiría. Flotando en mi placenta. Plácida placenta. Paz. No quiero escuchar qué hay fuera porque no está al alcance de mis sentidos. No puedo escuchar qué hay fuera. Tan lleno de vida. Fruto. No puedo sino flotar en la atemporalidad. Donde mamá me protege. Mamá me ama profundamente sin ningún tipo de malicia. Me protege con la palma de su mano y me guarda como a un tesoro. Mi madre mataría si alguien corrompe el ser que lleva dentro. Mi madre daría su vida por mi vida. Porque no puedo soportar la úlcera en el corazón. No puedo soportar el ácido corrosivo que desprenden los Seres Humanos. No quiero contaminar mis ojos. Mi llanto yace y vive en la matriz materna. Guárdame de las injurias de la raza humana. Me encuenro mal y hace frío. No me dejes aquí.
Mamá, quiero volver a tu útero.
Quiero volver contigo.
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
Del Amor,
Disección del alma y el cuerpo
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