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2013-03-05

El principio




Bien, no se por dónde empezar pero estoy eufórico.

Ayer tuve mi primera visita con Felipe Hurtado, el psico-sexólogo encargado de llevar todos estos temas por la Seguridad Social. Tuve mi primera entrevista con resultado positivo, unas cuantas explicaciones médicas del proceso de hormonación y burocrático y recibí mi primer test general. Tengo asignadas con él visitas hasta finales de Mayo, en concreto el 21 (se me va a hacer eterno) y si consigo pasar todas las pruebas, que lo normal y común es que sí, procederé a ir al endocrino para posterior estudio cromosómico y primer pinchazo en la segunda visita. Hemos calculado que si la cosa va sobre ruedas, en verano empezaré la hormonación.

Guau!

Por eso estoy eufórico. Siempre dejo el lugar a la duda y es como la mínima posibilidad de que no quiera realizar el proceso hormonal; pero en el fondo estoy muy contento porque se avecina un gran cambio determinante en mi vida, un gran paso y una gran decisión madura y creo que es lo mejor que puedo hacer por mi. Tengo esa impresión, tengo esa vibración, ese presentimiento.

Todavía no he empezado nada y sí, porque llevo casi tres meses en acompañamiento psicológico y ahora he empezado realmente el proceso de una forma más clínica y por tanto, algo grande va a pasar. Soy más mayor que Alex y más joven que Teseo, ambos de Barcelona, pero me he sentido emocionalmente muy unido a ellos desde que empece a digerir el proceso íntimamente en mi.

Ya no tengo pánico sobre qué pasará, lo tengo más trabajado.

Estoy más acostumbrado a que me llamen Alex y me siento muy violento cuando utilizan mi nombre femenino, no lo siento como una amenaza pero lo percibo como un no-reconocimiento de mi persona.

Estoy fuera del armario en casa excepto con mi hermano, que es un poco más complicado el asunto. No por nada, por su manera de hablar del colectivo LGTB en general y por la manera en que él entiende la diversidad.

Tengo ganas de grabar mi primer video pre-T e introductorio, pero hasta que empiece el tratamiento de Testosterona van a tener que pasar al menos 2 meses y medio o 3 y por tanto, tengo tiempo de hacer cincuenta videos antes, mil fotos y demás, aunque como siempre lo dejaré todo para útlima hora y tendré solo una foto pre-T. Quiero hacer fotos de mi cuerpo, grabar mi voz, blablabla, lo típico.

En fin, que no ha pasado nada y ha pasado todo. Me quedan los últimos meses pre-todo y ya me está entrando nostalgia. Nostalgia de un recuerdo bonito, cruel y difícil. No deja de ser un tiempo, 24 años, donde he sido yo, pero con mucho sufrimiento, muchos momentos flacos, mucha tensión, mucha lucha interna y mucha ansiedad. Espero que todo vaya bien, tanto a nivel de salud como a nivel social como a nivel psicológico. Tengo la sensación de que se abre un nuevo mundo para mi, más cierto, más sincero y más tranquilo.



2013-01-23

Sueños



Esta semana va de sueños. Estoy teniendo unos sueños un tanto raritos se ve, que tienen que ver con mi identidad sexual pero también con la de los demás o así se manifiesta en mi subconsciente.

He decidido tomar nota de ellos porque quizá luego me sean útiles de alguna manera. Bien, he tenido dos sueños concretamente que me han despertado la curiosidad. En el primero, yo era mujer identificada como "mujer", bastante femenina aunque con el pelo corto y tenía un novio (eso me ha llamado la atención), aunque lo más curioso de mi novio es que tenía pechos de mujer y concretamente esos pechos eran iguales a los de mi ex pareja. ¿?

Bien, no solo eso me ha llevado a escribirlo, sino que en el mismo sueño pero tiempo después, yo era un chico, identificado con "chico" y tenía una novia. Todo al fin y al cabo bastante heterosexual donde, si yo tenía novia era un chico; pero si tenía novio, era una chica. Eso sí, mi novio tenía pechos de mujer y pelos en la perilla. He sufrido una especie de desdoblamiento en el mismo sueño donde seguía el dogma de la "heterodoctrina" y todo era muy socialmente correcto, excepto los pechos de mi novio.

En el segundo sueño aparecía yo de mujer identificada con el concepto "mujer" y tenía el pelo largo, muy largo, algo parecido a cuando tenía catorce años y llevaba una melena por mitad de la espalda. Era una mujer muy femenina además, orgullosa de ello y jueza de un concurso de talentos. Acompañaba a la cafetería a una amiga en busca de su ligue masculino, todo también muy en el ámbito heterosexual-normativo, y cotilleábamos sobre hombres y cosas de chicas. Una curiosidad era que yo era morena, cuando en mi vida lo he sido. Me gustaba que las miradas se centraran en mi y en mi belleza femenina de morena con melena al viento, todo muy peliculero. Qué le vamos a hacer.

Esos han sido mis dos sueños más recientes sobre identidades propias que además inciden en el ámbito emocional, puesto que en ambos sueños adopto la orientación heterosexual a la que estoy tan desacostumbrado. Parecía desenvolverme bastante bien en todos los casos; pero adoptaba los roles de género un tanto exagerados cuando siempre me he movido más en la androginia, en cualquier caso.

Que sean relevantes o no, no lo se. No me importa demasiado y tampoco me influyen, pero sí me llaman la antención porque de manera consciente, estoy soñando con mi identidad y un abanico de posibilidades y de imágenes que, de no ser a través de esta barrera que no implica dolor o sufrimiento, puedo experimentar de forma casi "real" otros campos que de cualquier otra manera resultaría imposible.


*




2013-01-20

Enero pesa



Necesito un respiro.

Necesito estar solo, a ser posible tumbado, boca arriba.

A ser posible necesito que ese espacio sea cerrado, para que ningún intruso pueda invadir mi espacio privado. Necesito estar solo.

¿Por qué a veces estoy eufórico por cambiar y otras veces el cambio me produce pánico? Como si de una especie de pérdida se tratara y es más que obvio que no puedo hacer este camino solo. Yo, que me creía un ser fuerte y seguro de mi mismo, ahora me derrumbo más fuerte que nunca y me quedo perplejo ante mi insignificante lugar en el mundo. Hablar con ella me tranquiliza y me altera, no soy el mismo tío ni siquiera de hace unos meses atrás que tenía todo más o menos atado. Ahora las emociones me mecen en un vaivén huracanado de donde no puedo salir y sin quererlo, arrastro a los seres que más quiero. No se cómo hacerle sentir mejor a Ella, quiero brindarle mi apoyo pero a la vez sé que soy un cúmulo de nervios descompuestos que solo le aportan inestabilidad. Intentamos ayudarnos, apoyarnos el uno en el otro; pero nos veo tan pequeños en este camino...

Es como si toda mi vida de nuevo se pasase por delante de mis ojos, así lo siento. Y siento presión, pero no se de qué. Tengo miedo de perderla, de perderme y de perdernos. A veces me maldigo por haber llegado a esta conclusión y haber tomado el camino que estoy tomando porque sé que eso nos puede alejar o hacer más fuertes; pero no confío. Tengo miedo, pero no quiero que se diga que no lo intenté, que no intenté conquistarla de nuevo con mi forma de ser. Se que un físico no lo es todo, pero nunca he sentido que un físico me perteneciera a mi o yo sentirme orgulloso de un físico. Prefiero estar dormido.

He tenido una visión y he imaginado mi cuerpo flotando en un agua cristalina, en la noche bajo la luz de la luna y unas manos femeninas rodeando mi cuerpo con cariño y ternura. Me he visualizado perdido en el agua a meced de unas manos suaves que me acaricien sin juzgarme, sin pretenderme, sin nombrarme, sin hablarme, solamente mediante el tacto. He imaginado unas manos haciéndole el amor a mi cuerpo, sea cual sea y sea como sea, incluso a este cuerpo. Solo quiero el tacto vivo de unas manos muertas.

Quiero cerrar los ojos y verme allí a mi, solo, muerto, flotando en cuerpo, a tu lado.



2013-01-19

Habrá días mejores



Tengo que empezar pidiendo perdón. Se me está yendo de las manos. A veces soy un completo gilipollas cuando, por un absurdo comentario me derrumbo y lo pago con quien más quiero.

Estos días se me hacen especialmente difíciles, y no espero una compresión total por parte de nadie porque ni siquiera yo mismo me acabo de comprender totalmente. Este es un momento de mi vida un tanto delicado donde, considero que mi cuerpo ya no tiene piel y que no existe coraza alguna, pues estoy en carne viva frente al mundo. Algunos lo saben, otros muchos no. Nadie tiene la culpa de que esté medio loco, de que cualquier comentario me afecte más de la cuenta y no se cómo evitarlo, porque es realmente molesto para todos. Me siento desnudo en alma y más frágil que nunca, pero eso lo grito en bajito porque nadie se debe enterar o podría morir en vida. Hay comentarios, frases, palabras, incluso gestos que pueden arruinarme el día y nadie tiene la culpa de ello; pues la mayoría de las veces nadie es consciente de ello ni tienen por qué serlo, soy yo el que tiene que aprender a lidiar con ellos y hacerme fuerte. Nadie debe, ¡ni yo lo permitiré!, andarse de puntillas conmigo propinando comentarios especialmente cuidadosos porque, al fin y al cabo, irrumpirán la más sincera y fluida comunicación.

No se qué me está pasando. Bueno, no es del todo cierto. Se que estoy en mi búsqueda, hurgando en una vieja herida y que por eso brota sangre, brotan los restos caducados y la podredumbre más cortante. Brota el secreto oculto que ya no es tan oculto, brota en mi el perfecto ser que ansía asomarse a la vida. Se que hay un choque entre mis intereses y los intereses de los demás, y en el equilibrio se haya la virtud; pues yo no puedo controlar sus proyecciones de mi Yo en ellos, ni ellos pueden controlar mis proyecciones sobre ellos en mi Yo. Son comentarios, pequeños, involuntarios, pero muy hirientes que debo aprender a tomarme con más calma y no sacar las garras a la primera de cambio o me acabará costando muy caro. Solo sé pedir perdón por mis delirios y por mis flaquezas.

Mientras, entrenar diariamente aunque sea un rato, me ayuda enormemente a evadirme de mi mente -pues ésta se centra principalmente en la correcta realización del trabajo físico y de acompañar al cuerpo en la tarea- y me ayuda a evadirme de mi cuerpo, el cuerpo en el que me tocó nacer y que sé que con esfuerzo físico puedo modificar, casi, a mi antojo. Todo depende de mi y de mi voluntad. Se que eso mucha gente no lo entiende y es porque no lo ven desde mis ojos. Pero es lo que me ayuda a escapar de esta casa, de tener a la persona que más me importa tan lejos y de tener que oír y soportar vejaciones de mi hermano pequeño al cual califico de "pobremente educado en temas sociales y de diversidad" constantemente. Todo ese cúmulo solo puede funcionar bajo la disciplina física y bajo una mente fría; pero para la segunda premisa aún me queda bastante.

Mi comportamiento de hoy ha sido bochornoso, sobretodo porque no he sabido controlar los celos irracionales hacía mujeres y hombres. Me he sentido algo en medio, ni hombre ni mujer y ha sido muy frustrante. Al final lo he pagado con la única persona que me quiere incondicionalmente y ha sido lo peor que ha podido pasar. Me siento un saco de mierda que se va a la cama después de ver cómo se le escapa una rosa de las manos. Y es gracias a Ella, que cada día lucho por mi e intento ver que realmente merezco la pena y un lugar en el mundo.

Lo único que me consuela es que vendrán tiempos mejores porque yo los buscaré y caminaré hacia ellos.

Mierda

*

2013-01-11

Alex


Hola, mi nombre es Alex:


estoy un poquito loco, simplemente porque soy un chico que se está buscando a sí mismo desde el principio de los días. Mucha gente me ha ayudado y mucha gente me ha desayudado, y no me refiero con estos últimos episodios más clarificantes, sino con los previos, con toda mi vida. Estos episodios de ayuda profesional me los he buscado yo solito, por mi y para mi. Porque si quiero tener el tronco de un tío de mi edad, tengo que esforzarme por ello; porque si quiero vestir la ropa que siempre he deseado, tengo que luchar por ello. Y no, no me malinterpretes, la ropa siempre fue ropa, pero en mi quedará mejor con la percha con la que yo me sienta seguro y no con el cuerpo que poseo ahora; porque si quiero ser fuerte como los demás, me lo tengo que ganar yo y entrenar muy duro y comer sano. ¿Son contras? ¿son pros? Es mi vida, ni más ni menos.

Ayer tuve la segunda visita con Jorge, que es el chico que me acompaña psicológicamente de forma profesional. Le agradezco montones que simplemente me escuche, ya es más de lo que ha podido hacer mucha gente. Y no culpo a la gente, no siempre me he manifestado abierto y verdadero porque creo que mucha gente no estaba preparada para oírme y quizá me podrían haber perjudicado más. La visita con él fue genial, esta vez no lloré, me lo prometí a mi mismo. Estuvimos charlando y me dio la enhorabuena por mi discurso bien formado, por mi capacidad introspectiva de nuevo y por la entereza. Dice que estoy avanzando en el buen camino, mi camino, puesto que me he re-presentado como chico ante mi tía, mi prima, muchos amigos y mi entrenador.

Decidí contárselo a mi tía y a mi prima porque considero necesario tener un apoyo psicológico en el ámbito familiar, ya que el camino es muy duro y me apetecía tener un referente de otra generación y una visión cercana a la de mis padres para ver cómo se entendía la situación. Yo muchas veces la entiendo muy bien: siempre me he comportado de cierta manera peculiar a mi sexo y nunca me han dejado expresarme libremente del todo como lo habría hecho siempre de manera natural, no tiene mucho más, aunque se que desde fuera se ve diferente, porque he estado fuera y dentro de mi muchas veces interpretando muchos papeles de muchas clases. Mi tía y mi prima son dos amores, lo han entendido y se que tengo a mi prima para resolver las dudas de su madre en tal caso, que está genialmente informada y además me quiere con locura, así que me alegro un montón por esa parte, se que estoy a buen recaudo.

Decidí probar y contarle a mi entrenador esta semana, concretamente el lunes por la mañana ya que según él, le estaba prejuzgando y no dándole la oportunidad de quizá demostrarme que no es tan carca ni está tan anticuado. En el fondo nunca sabré cómo se lo ha tomado ni si le chocó, pero él decía que ya me notaba triste, que no me pasaba por los entrenos y que se alegraba que contara con él. El resultado ha sido llamarme Alex desde el primerísimo momento, tratarme en masculino, quererme si cabe más y empezar a ponerme fuerte como uno más con ejercicios específicos para un cuerpo masculino bonito. Es lo que siempre he querido, ese trato en mi, pero no con un cuerpo femenino o haciéndome llamar por mi nombre de nacimiento, sino como Alex, como el tío que siempre fui y nadie vió.

Pues te diré: Alex es un tío tímido, no te voy a mentir. A veces sale, a veces no. No en todas  las reuniones se hace notar y se esconde tras una máscara de gracias, chistes y sonrisas que delatan su falta de testosterona. Odia que le confundan con una mujer por sus rasgos femeninos, simplemente es un hombre sensible, educado, respetuoso con las mujeres, empático con ellas y especial. Es una especie de Ken pero sin mariconadas.

Alex es un tío que se busca a sí mismo, que responde a su nombre y que anda un poco desorientado en la vida, ya que le tocó nacer demasiado tarde. ¿Le vas a dar una oportunidad? ¿se la voy a dar yo? Pienso que merece vivir una vida mejor, al igual que yo, que soy él.

Se que puede parecer un escándalo, lo ha sido y quizá lo continua siendo hasta para mi. Que puede ser una osadía o una falta de respeto o incluso un insulto para la familia. Yo no siento que yo merezca ser un insulto para nadie y considero que lo que me hicieron en la infancia, niños y familiares, con sus insultos, vejaciones y vergüenzas, sí fue un insulto hacía Alex, un niño infelíz. Yo no elegí ser así, ni nacer así, ni desarrollarme así. Yo nací y simplemente soy quien soy, guste o no. Yo, estoy aprendiendo el ejercicio de quererme y aceptarme, que no es poco. Nunca pensé que me trajera hasta aquí concretamente, pero todo el mundo que me conociera bien, incluso yo con mis negativas, sabíamos que quizá acabaríamos aquí. No importa, está bien. Se que solo tengo una vida, igual que tú. Sabemos que solo está ésta y que moriremos. No sería justo, para Alex ni para nadie no haber intentado ser el ser más felíz posible ni la mejor versión de sí mismo posible antes de morir. No sería justo porque todo el mundo tiene ese derecho inherente al nacer, o al menos debería ser así. Aquí se plantea la cuestión de si, seguir hacía delante por mi mismo y por luchar por mi, ya que nadie va a hacerlo, o sí retroceder habiendo indagado tan hondo en mi que aterra y haber descubierto el halo de luz sobre quién verdaderamente soy. El nombre...es una mera elección, un capricho. O lo eligen los padres o lo elijo yo, yo nunca elegí ese nombre de mujer. Pero mi persona no es una elección de nadie, ni siquiera mía cuando digo, siento y reivindico que siempre me he sentido hombre, niño, chico, masculino dentro de mi y que algo está yendo muy mal cuando cada vez me alejaba más de mí mismo y más intentaba interiorizar la mujer que me han hecho creer que soy.

Tú, puedes entenderme, comprenderme, aceptarme y respetarme como soy o no. Yo, yo no tengo más elección que luchar por mi y por solucionar la batalla sangrienta que se libra en mi interior desde hace más de 14 años. No puedo destrozar mi cuerpo y hacer daño a mi persona solo porque no va a ser del gusto de la demás gente.

Yo ya dije "basta" hace tiempo, cuando no podía más. Cuando la ansiedad era la emoción del día, cuando me impedía caminar tranquilo por la calle, cuando me impedía quererme a mi mismo porque siempre quería ser otro alguien, otro alguien. O cualquier chico que veía por la calle o cualquier mujer que se sentía bien consigo misma. Esa ha sido mi lucha toda la vida. Toda la vida.

Me miro al espejo, hablo conmigo mismo y me consuelo. Todo va a salir bien, todo; porque yo voy a estar ahí contigo Alex. Yo voy a cuidar de ti y a asegurarme que tendrás el cuerpo que siempre quisiste y que te querrán y te querrás como siempre imaginaste. Yo, tu corazón, voy a encargarme de seguir latiendo un día más para que puedas cumplir tu sueño, para que puedas convertirte en el hombre que siempre fuiste y dejes de ser un niño. Yo te voy a dar la fuerza que necesitan tus brazos para que te levantes un día más del suelo y que nunca, nunca, olvides esa sonrisa que enamoró a tantas chicas y a tanta gente y que tanto te caracteriza.

Tú, tú haz el favor de no rendirte Alex. No dejes que los demás te llamen por lo que no eres y lucha por reivindicar tu persona visiblemente, no te a vergüences de ti.

Respira, todo-va-a-ir-bien. Lo juro.

Te quiero Alex.

FDO: Tu "yo" interior.


2013-01-05

Testosterona



Hoy he tenido un sueño faraónico y morfeo me ha mostrado el camino de la testosterona.

He soñado que me inyectaban testosterona en la mano derecha, tumbado en una camilla de un hospital donde he hecho una rápida visita y me he medio colado porque mi tía conocía a las enfermeras. He sido pinchado sin consentimiento médico y sin el de mis padres, pero de repente me decían: "no te muevas, tiene que reposar tu mano, te dolerá", y yo como un burro me he puesto a dar brincos en el hospital haciendo símbolo inequívoco de victoria gritando un "toma!" bien alto y moviendo los brazos en tono triunfador. Se me había quedado la aguja puesta, y mientras huía de la camilla iba corriendo hacia mis padres y mi hermano y gritaba "toma! toma! toma!, ¿ahora qué? ¿eh?" eufórico como si hubiera ejercido el acto más esperado de mi vida. Tan real era, que pensaba que ya llevaba un día con la testosterona y no ha sido así al levantarme. Mis progenitores han empezado a gritarme de todo y con cara de enfado me han hecho saber que ese acto iba en contra de su voluntad, pues no tenía su menor consentimiento.

De todos modos ha sido un sueño que me ha dado mucho que pensar esta mañana en la cama, pensar en positivo la verdad.

Me he quedado con esa sensación placentera durante el día de hoy.

2012-12-24

Carta a una amiga



Querida amiga,

verás, esta no es la primera vez que te escribo una carta. De aquellas cartas adolescentes de amor queda la amistad. Ahora te escribo desde el centro de mi pecho, sincero y abierto porque se que nunca me lees y probablemente nunca me leerás.

Soy un hombre, o al menos eso creo. Sentirse así no es una elección ni un privilegio, lo sabrías si hubieras mirado estos días mis ojos acuosos e hinchados de tanto llorar. Sentir que, eres un hombre y tienes pechos no es algo agradable. Sentir que eres hombre pero que no encajas entre ellos, tampoco lo es. Se que es duro para ti porque siempre fijaste en mi la proyección de mi Yo, que erróneamente os dí a todos. Lo siento, no lo supe hacer mejor. ¿Crees que desde un principio es fácil ser quien eres en el mundo en el que vivimos?. A mi me habrían tachado de monstruo solo con insinuarlo y así ha sido en muchas etapas de mi vida. Para evitar estas calificaciones posteriormente, tuve que ser valiente o cobarde, según prefieras e adapatarme a una identidad bien vista socialmente para poder coexistir en calma bajo la dictadura social heterocentrista y discriminatoria.

¿Sabes qué? Fuiste la primera a la que llamé sollozando porque tuve el valor de llamar al psicólogo y paliar mi ansiedad interior. ¿Sabes qué? Fuiste la primera en aumentar mi estado de ansiedad cuestionando mi identidad bajo tus propios criterios y bajo tus opiniones nazis e igualmente discriminantes. Me arrepiento mucho de haberte contactado para, plantearte un sufrimiento propio tan ajeno al tuyo, el cual no supiste entender ni mucho menos respetar. Te dejé tiempo pero tu interés por mi estado y por mi evolución no fueron notorios durante esta semana así que, como no te venía bien acoplarme en tu agenda, decidí llamarte ayer de nuevo. ¡Qué gran error!. Al comentarte con respeto que debías de dirigirte a mi bajo mi nuevo nombre masculino, te negaste. Y no te negaste porque te fuera ajeno o extraño, ni siquiera por temor de perder a tu gran amigo; sino porque, literalmente, "no te salía de los cojones seguirme el rollo ni caer en mi trampa.". Enhorabuena, tu discurso y tu argumento es de tal calibre que me dejó asombrado. Nunca pude imaginar salir esas palabras de tu boca. Tampoco imaginé lindeces como "va, hacemos una apuesta a ver si es verdad" o "quizá más adelante te tome en serio, cuando vea que eso progresa". ¿Puedes, por un segundo, ponerte en mi piel?. Por gente como tú es por lo que tengo 24 años y sigo siendo "así", así como todos quereis. Por gente como tú, que no se toma en serio el sufrimiento ajeno de la confusión y del dolor que produce no sentirse uno mismo, es por lo que hay un índice de suicidio entre transexuales del 50%. Por gente como tú, es por la que se nos trata de enfermos, mentirosos, embusteros o inestables. Por gente como tú, es por lo que tenemos miedo a que se nos trate de manera jocosa, a que se rían de nosotros y a que piensen que es una opción por "tener demasiado tiempo libre como para pensar a qué sexo perteneces."

Para mi, tú poseías las etiquetas de "mejor amiga", para ti yo poseo las de "mujer bollera", porque así lo crees para mi y no aceptas otra opción, porque, "según tú me conoces y yo no soy así." Te pediría, por favor, que dejaras de emitir juicios sobre mi cuando, ni tú ni nadie tiene la potestad para hacerlo; pero además, es imposible que sepas cómo me siento por dentro cuando "tú" no has sido "yo".

Me has sorprendido querida amiga, pero para mal. Nunca pensé que me tomaras a broma o que esta decisión sobre mi te parezca que llega de repente. Yo no soy quién para tratar de convencerte a ti de nada, ni siquiera de mi. Es muy triste todo esto; pero no te puedo ver igual.

Mucha gente me dice que necesitas tiempo; pero tú me has dicho que no es cuestión de tiempo o de que no lo aceptes, sino de que "no te lo crees" y de que es "uno de mis juegos". Me duele enormemente que trates así mis sentimientos más profundos. Quizá por eso nunca tuve tanta afinidad contigo para contarte qué me pasaba por dentro, ya que siempre que salían dudas, tú siempre me decías que callara.

Eres la única persona que, sabiéndolo, no le da la gana de dirigirse a mi bajo mi nombre masculino. Me molesta que, yo pierda mi tiempo en intentar explicarte nada, para que acabes la conversación haciéndome daño, llamándome víctima y salvándote el culo alegando y ratificando que "me entiendes", "lo respetas", "te parece genial", pero sigo siendo "tía y bollera".

Quise acabar ayer con nuestra amistad para siempre, pero algo me invade de pena y tristeza por dentro, por ti. Veo que solo eres un saco de desinformación cabezota y engreída que cree, que su "opinión" cabe sobre los sentimientos y emociones de otra persona. Perdona, guapita, aquí no hay opiniones sobre mi que valgan.

Te pedí ante todo respeto, aunque juras que me respetas. Genial.

Ahora te pido que, si durante toda mi lucha, todo mi sudor, todas mis lágrimas y todo mi dolor tú, te vas a reir...te pediría por favor, que mantuvieras tu boca bien cerrada y te dieras una vuelta por tu mundo indecoroso de "opiniones y juicios" sobre los demás, y allí te tomaras una copa junto a Sr. Respeto, a ver si te suelta una hostia o se pone a llorar contigo.


Feliz Navidad,

que el 2013 te traiga un mundo lleno de información sobre diversidad y te enseñe a ver el dolor del prójimo en tu propio dolor.


*









2012-12-21

Papeles y disforia



Cada día me invaden nuevos y geniales pensamientos libres de miedo y fobia. Intento crecer por dentro, aprender de los demás y aprender sobre todo de mi. Nunca me había parado a dedicarme tanto tiempo y a aprender a escucharme, a escuchar la voz que hay dentro de mi. Es normal que todo me aterre, puesto que ser como soy es un gran estigma social y hoy por hoy se requiere todavía de mucho coraje para poder vivir la vida que uno decide libremente vivir. No todo el mundo tiene la suerte de escucharse y acogerse. No todo el mundo tiene la suerte de tener una oportunidad de ser felíz, sepan o no con certeza quienes son.

Por fin creo que me estoy liberando de todas las fobias y de toda la (mala)educación que he recibido y me estoy dando una oportunidad a mi mismo, a configurar ese Yo innato que debería ser como bien lo podría describir yo y que es tan válido como cualquier otro Yo que esté dispuesto a ser felíz.

Anoche reflexioné sobre mi disforia. He notado que ésta no es tan fuerte a esta edad porque creo que he sabido controlarla, ocultarla y suavizarla a lo largo de los años creándome un papel bastante "cómodo" donde no debía dar demasiadas explicaciones y donde "encajé" durante un tiempo. Ese papel ha sido el de la etiqueta de lesbiana con tendencias masculinas muy pronunciadas, sobresalientes con respecto de muchas otras lesbianas. Es un papel que bien acoje la sexuación de "mujer", el género "masculino" y la orientación sexual "homosexual". Encajé bastante bien digamos en ese papel porque me lo supe crear y amoldar y se parecía bastante a mi deseo más profundo, el de ser un chico. Era un papel que "ni para ti, ni para mi" digamos, un papel bastante neutro donde no acababa de sobresalir tanto y donde no levantaba sospechas porque la gente se acostumbró a eso. No se acostumbró, sin embargo, a muchas de mis características masculinas como la forma de vestir, los deseos interiores de pelear contra hombres, mi deseo de tener perilla  y mi aversión por los pechos femeninos en mi; a eso muy poca gente se pudo acostumbrar.

Reflexionando sobre estos papeles, roles, "quién soy o dejo de ser", he visto que lo más cercano a mi Yo siempre han sido los deseos inmaculados y pre-educados de ser un "chico" normal, desde la tierna infancia donde no sabía qué estaba pasando, hasta la crecida adolescencia donde ya sabía qué estaba pasando...

Años y años han pasado de malas terapias, de ocultismos, de deseos vergonzosos y de pensar que "eso" que me pasaba...no le pasaba a nadie más, y que si me pasaba es porque "algo estaba mal", muy mal dentro de mi. Que esos impulsos no eran normales y que debían desaparecer. Y eso traté de hacer.

A día de hoy no siento que hayan desaparecido, sino más bien, que hayan crecido, porque me he dado cuenta de "lo que es", de lo que sucede y de que me quiero engañar para no sufrir más ni hacer sufrir a los que me rodean.

Por otra parte, siento unas ganas inmensas de pincharme...lo siento, ahora siento que tiene que ser así. Quiero configurar mi masculinidad desde fuera, ya que por dentro está siempre latente pero quiero tener el cuerpo que siempre imaginé que tendría en otra vida, en otro momento, en un sueño, en dibujos...quiero ese cuerpo que siempre imaginé para mi, y para mi siempre será bonito, perfecto y perteneciente a mi y mi idea de Yo.

Tengo ganas de ser libre, de viajar, de configurar una vida, de crear, de correr con el pecho plano. Me he pasado 24 años anhelando lo que nunca tuve y llorando a solas porque eso era políticamente incorrecto.

He comprendido mi historia, me quiero y no me culpo por haber ocultado al mundo y a mi mismo quién soy verdaderamente. Es difícil, muy difícil, ser quien eres en esta sociedad llena de injusticias y rechazo, donde prima el dinero y el heterocentrismo, donde la diversidad está castigada sea del tipo que sea. Yo no me quiero avergonzar de quién soy, quiero quererme y reconocerme como la persona que siempre fui dentro de otra persona mejor aceptada.








2012-12-20

Respirar



Hoy ha sido el día del punto de inflexión más grande que jamás he podido cometer: he ido a visitar a Jorge, el chico que se encarga del respaldo psicológico de la Asociación LGTB Lambda, lo cual es genial. Él es psicólogo y ofrece ayuda a las personas con problemas dentro colectivo LGTB así como a familiares, amigos, parejas y personas cercanas a nosotros.

Ha sido una experiencia increible, he entrado por la puerta y he pensado: esto lo estoy decidiendo yo por mi para mi salud mental, qué genial que haga eso conmigo mismo. Lo único que le he hecho a mi cuerpo en esta vida ha sido maltratarlo, bien sea por la bulimia, bien sea por los signos autolesivos que cometí en la adolescencia cuando mi cuerpo no se correspondía con mi mente. Ahora, a mis 24 años, es cuando encajo muchas piezas de ese puzzle que decían que estaba por construir. Ahora. Y no, a mi puzzle no le faltan piezas, simplemente estaban mal puestas. Eso es lo que le contestaría a aquella "persona" que se dedicó a diagnosticarme problemas con 15 años, problemas tales como "lesbianismo" y demás.

Está claro a estas alturas que el colegio de curas no me hizo ningún bien y que aquellos psicólogos y psiquiatras concertados con aquel colegio tampoco. Eso sí era una secta satánica que emborronó y dañó mi mente hasta que por fin puedo ver con claridad.

Estoy cansado de que decidan por mi. Siempre he sabido, muy a mi pesar, lo que he sido, cómo me he sentido y cómo quería verme tras ese espejo. Siempre los mismos anhelos, las mismas ideas, las mismas proyecciones de mi y los mismos juegos de "ahora voy a ser el chico".

Ahora es cuando puedo ponerle nombre, puedo decirlo y puedo abrazarlo como mío. Quiero dejarme crecer, quiero dejarme salir. Quiero, de una vez por todas, hacer mi vida como yo quiero que sea y como siempre debería haber sido.

Hablando con el terapeuta le he comentado que aprecio la vida por encima de todo, que esta experiencia me sirve para valorar más la vida, para ver que ante las dificultades uno no debe rendirse y que si Dios quiso que fuer así, así soy.

Yo no soy ningún bicho raro, no soy ninguna persona fuera de lo normal. Soy una persona normal y corriente que siempre ha tenido que vivir un papel que aprendió a interpretar a la perfección pero que siempre intuía que algo pasaba ahí dentro. Quiero tomar esto como una oportunidad de poder salvarme, de poder hacer una vida digna y de ser realmente felíz.

Cuando me ha preguntado: "Y bien, ¿qué te ha traído por aquí?", me he puesto a llorar como una magdalena...porque son tantas tantas cosas las que se te vienen a la mente amontonadas que no sabes por cuál empezar y porque son tantas las emociones dentro de mi que no puedo contenerlas. Me llevan allí millones de preguntas, de dudas, de miedos, de soledad, de temor, de conflictos...me llevan allí 24 años de ver quién soy y por qué no funciono. No lo quería ver y sigo sin quererlo ver...pero cada vez estoy más cerca de ello y a la vez, siento que eso será mi alivio. Tengo pánico a la familia.

Ahora es un tiempo para mi y solo estoy seguro aquí, en estas páginas. La calle me sigue dando un poco de miedo, la gente, la casa...no se, todo. Me siento bien con Eròt, escribiendo, con algunos amigos...pero siento que algo ha cambiado y que me estoy preocupando mucho por mi, lo cual me gusta porque significaba que ya no podía aparcar más estos asuntos. Ahora no quiero pensar en los problemas que me llevará, sino más bien en las satisfacciones que yo personalmente obtendré y espero que así sean.

Tengo ganas de hacer una vida mejor, aún tengo mucho tiempo para disfrutar de mi, para no tener vergüenza de ir al gym y levantar pesas, para ir a nadar sin vergüenza, para todas esas cosas que son muy simples pero con las que siempre he tenido problema. Solo quiero que mis padres me quieran igual por ello. Siento todas estas sentimental-heces asquerosas sobre mi, pero llevar esta especie de diario virtual me ayuda mucho a volcar todas las emociones y dejar los llantos un poco de lado.







2012-03-04

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Voy a sincerarme esperando que esta vez no haya nadie al otro lado de la pantalla. Esta vez hablaré tan solo de mi porque lo necesito. Nada literario, nada bonito. Nada adornado y nada para ti.

No se qué me pasa exáctamente; pero llevo unos días muy raros. Hablando conmigo y con mi cabeza nunca llego a ninguna conclusión, y hablando con alguien...la verdad es que no lo hablo con nadie.

Sufro de muchos desordenes corporales. No sabría explicarlo mejor. Sufro de desordenes alimentarios desde hace muchos años, aunque eso ya no me preocupa. Algo le pasa a mi cuerpo, y más aún, a mi mente con mi cuerpo. Dios me dió un cuerpo, yo lo maltraté hasta no poder más. Nunca desaparecen los fantasmas sobre él. Sufro de otra cosa que no se qué diablos es. Creo que ya tengo claro que no soy transexual, que no querría hormonarme y pasar por toda clase de cirujía para ser "biológicamente" un hombre. Tampoco cumplo con el rol social de mujer, ni con el de hombre, creo que más bien cumplo con el intermedio. A veces no me veo con pechos, me parecen horrendos y sufro, sufro mucho. Me los tapo, me araño, me grito, me pego y me los cortaría. Otras veces, sobre todo estando en pareja los aprecio mucho, me hacen sentir mujer ¿? Sí, a mi también me sorprende esa conclusión a la que acabo de llegar. Soy un chico infantil por fuera y una mujer por dentro. Ya no me importa que me traten de chico ni me sorprende. Antes podía contestar amablemente "soy una chica, perdona". Ya ni me molesto porque ya ni me molesta. Tampoco me molesta si me tratan de mujer.

Me estresa el momento de ir a los wc públicos y puede que lo pase bastante mal yendo sola. Odio los comentarios en voz alta y en voz baja, me hieren. A veces soy frágil y tengo miedo de no estar a la altura de esta mierda social. Repudio la sociedad y es tan solo porque nunca me encuentro en ella. Eso me trae problemas para aceptarme. Hoy es quizá cuando la ansiedad me ha llevado a escribir toda esta mierda sobre mi y sobre mi cuerpo. El deporte me alivia y es esencial en mi vida; pero no cambia toda esa incertidumbre que hay dentro de mi. ¿Por qué tengo que cuestionarme todo esto si nací mujer y me gusta? Porque me gusta a ratos, o siempre, o no lo se. Quizá sea por eso. Contesto igual de sonriente si me tratan de hombre como si me tratan de mujer. De pequeña quise ser hombre porque la opción de ser lesbiana no existía en mi mente, luego adopté esa sexualidad porque me gustan las mujeres (eso es de lo poco claro que tengo) y luego, a raíz del desorden alimentario ya no se nada de mi ni de mi cuerpo. El problema no es los kilos de más o de menos, creo que no es eso exáctamente lo que me produce ansiedad; pero no te puedo decir con exactitud qué es.

Es algo que tengo que lidiar dentro de mi. Y mientas se va construyendo mi Yo adulto, en medio de toda estar lava ardiendo.

Siento que todo el mundo va a juzgarme y los veo a todos como enemigos, incluso yo me voy a juzgar. Ojalá alguien lo entendiera un poco. Solo un poco...


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