2016-01-05

Guitarra


Qué bien saben mis dedos entre tus costuras.
 Hacía tiempo que no se enredaban entre tus faldas, mujer. 
¡Ay guitarra!
Tan tímida y quieta como siempre, siempre estás donde te dejo y ¡no por sumisa!, sino por exceso de curvas que te impiden moverte. 
¡Ay guitarra!
No me cuesta mucho ponerte a cantar, galantemente predispuesta a ello, alegras los días y entonas las noches. 
¡Ay guitarra!
Fiel compañera, el primer amor con los brazos abiertos y las palmas tocando.

Poezie


Dicen que el estiércol hace crecer los campos con fuerza. 
¿Crees que toda esa mierda mental hará crecer tu poesía? 
Entonces estás en lo cierto.

Nervos


Me pone nervioso una calle con mucha gente
Que se me caiga algo al suelo
Agacharme para atarme las zapatillas
Agacharme para probarme zapatillas
Agacharme para coger algo del suelo
Agacharme, en definitiva
Que alguien me roce en el cine
Que alguien se siente a mi lado en el cine
Que me toque pasillo en vez de ventanilla en un transporte
Que haga ruido la puerta por el viento, aunque sea poco
Que entre luz por la ventana de una habitación donde yo duermo
La televisión muy alta
La televisión muy baja
La gente hablando mal inglés
La gente hablando de temas mainstream
Pronunciar algo mal
La gente que tiene mucha prisa para pagar pero luego no sacan el dinero
Que me hablen mientras escribo en mi blog, como ahora
Que la gente se queje, solo puedo hacerlo yo
Comer mal
Perder los buenos hábitos
Que haya mucha gente en el gimnasio
Que no se me quede el pelo bien hecho tras estar mucho tiempo haciéndolo
Compartir comida
Compartir ropa
Compartir



No me pone nervioso 
escribir en el blog




2016-01-04

Blog, no te enojes

Querido Blog:

me ha costado la hostia recuperarte. Noto tu rencor. Lo siento.

Tras severos intentos de recuperación de cuentas y contraseñas varias, he decidido que voy a volver a escribirte. Por ti, por mi; por los dos.

Eres cutre a morir, pero tienes una gran parte de mi. No te volveré a dejar escapar. Ya ha sido año y medio.


2014-06-23

Amor de mierda

No te encuentro.

No me encuentras.

No nos vamos a encontrar.

Tengo que romperme en mil pedazos otra vez.

Juro que es la última vez, que no va a volver a pasar.

Juro que no me encontrarás en tazas de té vacías como un impulso.

Como un impulso eléctrico gritaba la canción y así grito por dentro, bajo llave.

Ya ves, no esperabas esto. Ni tú ni yo. No esperaba no poder dormir oyendo el eco

de tu nombre. Sí, ese eco que se confunde con mi inicial en el cielo, en la arena.

Me acojoné, lloré y me fui. Reventé. Reventó el verano. Algo que no podré explicar.

Cuéntame a qué saben ahora tus labios cuando callan. Cuéntanos a qué saben las horas después

de pasear sola por la orilla. ¡Joder! Quiero ir a ti. Invisible barrera que entorpece lo mundano

de lo divino. Te acostumbraste a decir que NO. Me acostumbré a asentir.

Peroahoranomesueltes. Agarra mi mano como se agarran estas palabras vacías.

Amor.

AMOR.

¡Joder!

Otra vez la descarga en el pecho. Brutal.

Duele verte y no mirarte.

Duele oírte y no escucharte.

Me estoy volviendo loco y no es una locura sana.

Supersubmarina en bucle, café en bucle y los días no vividos también, en bucle.

¿Dónde estás?

¡Joder! Pensé que todo esto era una jodida broma. Al cajón. Ya no recuerdo su olor.


*