2014-06-23
Incendio irreversible.
A medida que pasan los días y que pasan los recuerdos y que comienza este estío hastío de mierda y banderas, voy quemando con los restos, con cenizas lo que fue y lo que no. Recuerdo tu cara, ¡imposible olvidarla! Tu cara y la arena. Todo. Los días pasan, lo sabes y no van a volver los días gratos. Siempre en la gravedad cero, dispuesto a perderme en la cabeza de tu cohete.
Doscientas horas no bastan. No sabemos nada aún. Solo toca aguantar el humo que penetra pulmones tras cuatro años y una hoguera en el corazón. Tan duro como corazón coraza de Benedetti, tan animal como yo. Guardo el sinsentido por si me encuentras en horas bajas y no quieres oír mi voz. Silbaré por si aparecen los sueños a pedazos que escribimos en la arena; tú mis iniciales y yo las tuyas. En la arena y en el coche. Calor. Y ahora frío. Una de cal y una de tu arena. La misma que manchó el alma del sin saber y días sombríos. No se si esperar y recoger la esperanza de la incertidumbre sembrada. Se me raja la voz cada vez que pronuncio tu nombre contra el techo...y lo estrello y explota y crea una lluvia de estrellas artificial que me acuna hasta el sueño más profundo donde te encuentro, igual de perdida que yo, igual de sensible que estas manos que ahora acarician el boligrafo que tantos versos ha roto, él solo.
Si romper las ventanas fuera suficiente, habría cabalgado hasta ellas con mi corazón de hierro pero nunca lo fue, nunca lo pude lanzar, la maleza me tapa la vista, impenetrable. Hacía tanto de todo. De esto, es escribir y de fumar junto a un café solo, en la ventana, en el cuarto. Hacía tanto de los latidos arrítmicos y de la incerteza de saber si volverás, si volveré a ver tus ojos que me muero.
Te gusta lo que escribo, pero no lo lees, ni lo leerás. Porque eres verde y el verde siempre vuelve y nunca lee, solo lee el azul y de verdad: ¿cómo vas a gestionar todas esas emociones Alejandro? Si parece que ella va a explotar contra tu pecho. Implosionan las lágrimas y crean cráteres en el alma. No, no puedes escapar y menos esta vez. Lo sabes y ella, también.
¡AAAAAH RÓMPETE!
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
Al cubo de la basura,
De la Destrucción,
Del Amor
2013-04-27
Disculpen las molestias
Como este blog lo leen cuatro gatos contados y como soy propietario de él, voy a hacer uso del mismo para volcar aquí, hoy, una vez más, mis sorprendentes hallazgos sobre el ser humano.
Está comprobado que, si yo no hablo con mi padre, él es incapaz de hablarme primero. Lo tengo comprobadísimo: vivimos bajo el mismo tejado y llevamos sin hablarnos cinco días y medio tras una tremenda disputa en territorio hostil, comúnmente llamado salón/sala de estar/zona atrincherada.
Descubrir, o quizá enfrentarse a la realidad de tener un progenitor homófobo, me está costando algo de lógica porque se me está agotando enterita, entera. Si no fuera porque lo idealicé en su momento y pensé que era el hombre más dedicado a su trabajo y más entero que jamás he conocido; no tendría esta desilusión ahora mismo. Poor daddy.
También he comprobado que, aunque quedes una semana antes con un amigo en que quedaríais a tomar algo por la mañana y charrar después de algunos días? semanas? sin hablar, él no te va a llamar. Probablemente porque haya estado ocupado en arrebatos impulsivos con la novia y se le haya pasado hasta mirar el dispositivo movil durante, al menos, 24h. Es lo que tienen las novias. Puede que intentara corregir su lapsus temporis con algún "pero podemos quedar si quieres este fin de semana, quizá el sábado por la tarde a tomar té, los demás días imposible". Puede que tú también te quedes esperando esa llamada que no llegará ni siquiera para advertirte que no puede quedar a no ser que, obviamente lea esto y se dé por aludido. No tiene mayor importancia, cualquier persona puede estar esperando a que lo demás cumplan su palabra alguna vez.
Quizá como la palabra que te dió un familiar de que iríais este fin de semana al cine, mas fue idea suya proponer el viernes. Aceptaste. Para tu novísima decepción, resultó ser otro viernes más en casa puesto que últimamente es lo que suele ocurrir.
He comprobado recientemente, también, que la gente pregunta pero no quiere escuchar. Es decir, se formula una pregunta que requeriría de una respuesta algo disertante, extensa e informativa. Aquí se valoran varias hipótesis: que quien haya formulado la pregunta no tenga tiempo de oir X y desee oir Y, y por tanto, interrumpa de forma repentina el argumento y que el mensaje nunca llegue al receptor o, que no tenga tiempo de oír ni escuchar nada y por tanto, se la sude cualquier respuesta que difiera de la dicotómica sí-no.
Luego está la gente que no tiene tiempo para mantener una amistad de 9 años porque emplear treinta minutos en un té podría ser un gran sacrificio en cuanto a los estudios; pero siempre hay tiempo para una buena escalada durante la mañana y la tarde.
Creo que no me dejo nada ni a nadie en el tintero. Para las críticas siempre hay tiempo y para las opiniones también, porque últimamente sin demandarlas las obtengo casi a diario así que estoy abierto a cualquier sugerencia, insulto, incongruencia e incluso creencias fanáticas del tipo:
"No me gusta que lleves gorra"
"No te hagas más tatuajes, qué horror"
"¿Ves normal entrenar todos los días?"
Son algunas de las opiniones, super respetables, que podrían dejar en el buzón de sugerencias. Ese buzón que nadie lee y los empresarios se pasan por los cojones. Sí, mi cuerpo es mi empresa y las sugerencias van al cubo de la basura, particularmente aquellas que vienen de gente que bebe, fuma, come mierda, es sedentaria y/o tiene/no tiene tatuajes. Es decir, no prediques lo que con el ejemplo no demuestras. Gracias.
Así que he optado por la misma formula. No llamar, no responder, no acudir a una cita, no quedar a tomar un té porque se acercan exámenes y como se acercan quizá pueda quedar en Junio, y por irme cuando la respuesta no me esté interesando, es decir, dejar de escuchar cuando me salga del rábano.
Cualquier parecido con la realidad es mera casualidad. He hablado de casos hipotéticos y no de personas que me hayan decepcionado. Cualquiera que se dé por aludido estará cayendo en manos de su propia paranoia irracional. Si no respondo al teléfono puede que esté muy ocupado en cualquier otro menester como pueda ser limarme las uñas, ver la televisión o decorar una estantería. Probablemente deje un mensaje en el buzón de que me hallo muy ocupado en estos momentos estudiando y que hasta principios de verano no pueda tomarme un descanso. Si me encuentran saliendo a correr o relacionándome con otra gente es mera coincidencia, nada de esto fue programado.
Disculpen las molestias.
Atte Alex.
*
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
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De la Destrucción,
Things I'll never send
2013-03-24
Mi hermano
No tengo trastorno bipolar, ni episodios de euforia y depresión en el mismo día. Es importante que lo diga, porque mi blog está tomando el tono de un maniaco-depresivo a medio medicar. La entrada pasada era felíz, ésta ya no.
Juro que iba a disponerme a traducir todo el trabajo que tengo atrasado de vete-a-saber-cuándo. No he podido. Ni siquiera he podido comer hasta hace escasos minutos (18:07). Iba a traducir, iba a comer; pero en mi camino me he topado con mi hermano pequeño: ese ser miserable que se ha propuesto joderme el día como quehacer de la jornada. He llegado a casa después de una mañana de trabajo en un pueblo de alrededores y le he preguntado qué tal la noche, dónde fueron y qué tal lo pasaron; si había bajado al perro y si iba a cocinar macarrones o pizza. Bien, sus respuestas lejos de dar información han sido ultra escuetas del palo: "no se", "por ahí", "con gente". Me la suda.
Le he preguntado que qué pasaba, a lo que ha contestado: "es una mierda vivir aquí". ¿Por qué?, he preguntado. "Porque sí y punto". Tras asegurarme de que no había discutido con papá y mamá, ya sabía que la clave residía en mi y en mi reafirmación como Alex en la familia. Ha asentido. Ese era su mayor problema. Pero no "ese" en concreto, sino según él: el-llamarme-Alex-y-tener-que-pensar-en-masculino.
MENTIRA
Ha querido disfrazar y distraer su homofobia y transfobia a través del esfuerzo supremo que es cambiar un nombre por otro y utilizar el masculino en el femenino que había antes, que nunca hubo.
Bien.
Así es como yo describo a un nazi del siglo XXI. Cuando le he dicho que estaba siendo un insensato y no actuando bajo sus 22 años de cultulización y colegios gratuitos y de pago ha contestado: "el nazi eres tú por querer que te llamemos Alex, nos lo estás imponiendo sin importarte la familia".
La "conversación" ha ido adquiriendo tono sangriento, pues mi cuello rebosaba sangre entre las arterias: "yo solo reivindico mi identidad, no es lo que te parezca bien o te parezca mal. ES y punto. No tienes que objetar ni cuestionar nada, pues a ti no te influye en tu persona."
-"¿Que no me influye? ¿que no me influye? Me influye en que tengo que pensar cada vez y es una mierda"
-"Revisa si ese es tu máximo problema, porque si lo es, careces de ellos en la vida"
-"Yo no tuve un hermano, tuve una hermana!"
-"Soy tu hermano y soy tu hermano mayor!"
-"Tú no eres mi hermano, tú eres una mierda! No tienes en cuenta a la familia y eres un egoista de mierda. Si quieres ser Alex, vete de casa, haz lo que te salga de los huevos con tu vida; pero lejos de la familia y lejos de casa".
Y demás sandeces retrogradas de nazi maleducado y benjamin, que ha ido de machito en la casa toda su vida. No me cabe en la cabeza, aún, que un hombre de 22 años estudiando una carrera y un ciclo superior tenga esas ideas en la mente. Aparte de la de que mi identidad de género es consecuencia de mucho tiempo libre, eso...eso me rebienta.
Y he estado a punto de rebentar en su cara, pero no lo ha logrado. He rebentado fuera, en el baño, en el cuarto de mis padres, en mi cuarto, otra vez en el baño. Llevo dando tumbos toda la tarde, sin rumbo, sin nadie que lo comprenda, aquí, ahora.
La conversación o la discusión ha sido, obviamente, muchísimo más extensa y ha dado mucho más de sí; pero para qué reflejarla aquí toda, cuando él sigue estudiando -no se para qué le sirve- y yo estoy aquí, escribiendo esta mierda.
Lejos de apoyarme y corregir a mi hermano, sale impune. Como siempre. Mi madre ha ido a su cuarto diciendo que tenemos que reunirnos todos por la convivencia, por el bien de todos...VAYA HIPOCRESÍA.
Otra vez: la mala educación. Yo hago como que corrijo al niño, pero el niño se va de rositas a la habitación de nuevo, sin falta, sin corrección. Así es como se fabrican los pequeños nazis en una casa: dejándolos ir de rositas cada vez. "Es mi niño pequeño, seguro que ha habido algún error". Ese, madre, es tu pequeño déspota, misógino, retrógrado, homófobo, trásfobo que se niega a crecer mentalmente porque nunca lo necesitó, hasta que la desgracia cayó en su casa.
Mi madre asegura que todo se solucionará hablando los cuatro; pero lo que yo le he dicho es: qué tengo que reunirme yo, cuando llego a casa y mi hermano menor me insulta gratuitamente porque está en desacuerdo con mi elección personal. Por qué. Por qué me tengo yo que reunir familiarmente por el bien de la convivencia. Pero Dios mio! edúcalo! dale una jodida hostia! quítale la paga! ponlo firme! De nuevo, el resultado de una madre permisiva con su benjamin, algo que yo, no tuve.
Quién me iba a decir que, la figura más nazi la iba a tener en mi propia casa de mano de mi queridísimo hermano y que iba a andar con su guardia jurado, mi madre, las 24h para "justificar" que tenga un trato homófobo. De hecho no es algo que me esté inventado porque tenga algo en contra de él. Mi psicólogo, Jorge, le advirtió a mi madre que NO le pasara ningún comentario de ningún tipo a mi hermano bajo ninguna justificación. No se ha cumplido. Él hace como que estudia, en su cuarto, elude la reunión familiar famosa de los huevos y otra vez, se sale con la suya. La de "no me interesa ahora hablar", "ahora no", "otro día". Por qué. Y por qué tenemos que permitirlo.
Tengo ganas de partirle la cara. Tengo ganas de ser un toro. Un monstruo. Un cíclope. Un huracán. Tengo ganas de que llegue el día en el que la seguridad en mi mismo arrase las paredes de esta chavola humana que se hace llamar hogar. Y si no fuera violencia y si no fuera pacífico, hoy le volaba la cabeza a mi hermano con la rabia que tengo en los dientes.
*
2013-03-05
El principio
Bien, no se por dónde empezar pero estoy eufórico.
Ayer tuve mi primera visita con Felipe Hurtado, el psico-sexólogo encargado de llevar todos estos temas por la Seguridad Social. Tuve mi primera entrevista con resultado positivo, unas cuantas explicaciones médicas del proceso de hormonación y burocrático y recibí mi primer test general. Tengo asignadas con él visitas hasta finales de Mayo, en concreto el 21 (se me va a hacer eterno) y si consigo pasar todas las pruebas, que lo normal y común es que sí, procederé a ir al endocrino para posterior estudio cromosómico y primer pinchazo en la segunda visita. Hemos calculado que si la cosa va sobre ruedas, en verano empezaré la hormonación.
Guau!
Por eso estoy eufórico. Siempre dejo el lugar a la duda y es como la mínima posibilidad de que no quiera realizar el proceso hormonal; pero en el fondo estoy muy contento porque se avecina un gran cambio determinante en mi vida, un gran paso y una gran decisión madura y creo que es lo mejor que puedo hacer por mi. Tengo esa impresión, tengo esa vibración, ese presentimiento.
Todavía no he empezado nada y sí, porque llevo casi tres meses en acompañamiento psicológico y ahora he empezado realmente el proceso de una forma más clínica y por tanto, algo grande va a pasar. Soy más mayor que Alex y más joven que Teseo, ambos de Barcelona, pero me he sentido emocionalmente muy unido a ellos desde que empece a digerir el proceso íntimamente en mi.
Ya no tengo pánico sobre qué pasará, lo tengo más trabajado.
Estoy más acostumbrado a que me llamen Alex y me siento muy violento cuando utilizan mi nombre femenino, no lo siento como una amenaza pero lo percibo como un no-reconocimiento de mi persona.
Estoy fuera del armario en casa excepto con mi hermano, que es un poco más complicado el asunto. No por nada, por su manera de hablar del colectivo LGTB en general y por la manera en que él entiende la diversidad.
Tengo ganas de grabar mi primer video pre-T e introductorio, pero hasta que empiece el tratamiento de Testosterona van a tener que pasar al menos 2 meses y medio o 3 y por tanto, tengo tiempo de hacer cincuenta videos antes, mil fotos y demás, aunque como siempre lo dejaré todo para útlima hora y tendré solo una foto pre-T. Quiero hacer fotos de mi cuerpo, grabar mi voz, blablabla, lo típico.
En fin, que no ha pasado nada y ha pasado todo. Me quedan los últimos meses pre-todo y ya me está entrando nostalgia. Nostalgia de un recuerdo bonito, cruel y difícil. No deja de ser un tiempo, 24 años, donde he sido yo, pero con mucho sufrimiento, muchos momentos flacos, mucha tensión, mucha lucha interna y mucha ansiedad. Espero que todo vaya bien, tanto a nivel de salud como a nivel social como a nivel psicológico. Tengo la sensación de que se abre un nuevo mundo para mi, más cierto, más sincero y más tranquilo.
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
Del Amor,
Disforia de género,
Disforia del género
2013-02-18
Teaholic
- What will it be this time, Matt?
- Another red tea, Miss.
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Matt is teaholic again. It is not seen socially as a drug but it can be a hard drug when you do it alone. It has the same effects on you. First you get high, you can conquer the world and then your eyes and your head ache. Both ache. These are the effects you may experience in the fatalic hangover.
So Matt's alone, drinking his third? fourth? hot tea. He has come to his favourite inn to be alone, to breath silence next to the sea. He smells the same sea he had smelt with that girl. Forbidden feelings.
He wants his beard grow and be seen by her as a big-cute boy, however he must wait. Feelings can be tricky, you know. You have your own sweet girl, you leave it. Then, you promise yourself you won't experience love til 'sapos bailen flamenco' but the you meet a girls who stares at you and says 'I won't feel anything, you get it?'. 'The minimum sign and I'll go away'. And then your eyes hurt and agree 'Ok Miss, no feeling allowed here. I'll just write about 'em'.
Teaholic
Matt realises he cannot leave emotions aside. He can leave feelings but not emotions. Emotions make him feel alive. Why does he feel attracted to forbidden feelings? Why always forbidden feelings? Is that something every human experiences? Why other humans can experience things right? They meet, the love, they are faithful, they break, they don't love. Just as simple as that. Matt learnt it at school. Between, why does he always mix that order and do things completely wrong? Maybe that's why he chases some individual who also do things upside down. During his emotional relationships, he has experience guilt more than physical pleasure and he doesn't want to anymore.
He asks to himself why is that hard to just achieve physical pleasure without causing harm on anyone, even on him. When testosterone comes, that won't be that hard.
Finally, he owned balance. He perfectly remembers that word in his brain. She told him three or four times. Now he is a zombie when it comes to feelings. Maybe they are asleep, maybe they are gone. He run away from his home to find peace but peace doesn't bring peace, it brings harm to his beloved. That's why everything sucks and he'd rather be in his car with a bitch, unknown bitch. Schlampe, that sweet german word.
Teaholic.
He orders the fifth dark tea, though he always complains about his big headaches. Teaholic, that's what you are fag Matt! Stop submerging yourself into healthiness or you'll end up as a kroner. Matt loves that foreign word for a cronical drinker. She showed him in the car. He likes her eyes, when they dig into his eyes and they try to tell him something unknown. Do you also get that impression? Do you also think that she wants to share with him something in the international language of sight?
Matt's shy, though you would never guess at first sight when he chats with random drunk people in the pub. That's because he is also drunk and they share cultural things, jokes, puns and beer. That's one of the best things ever, but it gets better if it ends up with unhealthy sex.
The meeting.
Matt met her in his hood after a while they had shared the same bed in a very hot and lonely summer. Summers in his city can desperate him so bad without company. They met again, this time as friends meet in a pub. She encouraged him to get drunk. He obeyed and ordered the second litre of cold beer. Her eyes were shinning, her eyes were fucking shinning again. She was with her boyfriend, damn. However, she stared at him like if she were losing something when he is gone. They chatted a bit while her boyfriend was doing his own things. When they drink together, they remember that night.
Alcoholic.
That hot summer night she invited Matt to her house. They began drinking wine, which is not the usual drink Matt usually orders, but they wanted to share lips in the bottle. One guitar, the warmth of the night, right there in the centre of their city...he didn't want to wake up.
One song could be listened, then another one...a jam session was comming out. Loud. Cries. Wine. Two sweaty bodies fighting for a place in the mattress. Clothes off. Now their bodies, their instruments. Her pussy, his lips. Her hips, his hands. He drove her body into his mouth. Pain. Pleasure.
- Have you ever been ass fucked? - Matt stated.
- Err...mmm...no but I don't think that would be a good idea.
Straightaway, he held her body with his strong hands and brought the situation under control. Matt introduced one finger in her waiting for her reaction...she screamed gentle, sweet. Screams. She liked it. He licked her. He went crazy having that unspoilt part of her, he felt like a fugitive into her curves. That moment could had lasted forever. White skin. Softness. A beautiful creature next to him, breathing sweat, taking care of the summer. Fucking like animals do. Wildness covering their faces facing the morning.
- Will you stay?
- I would, but I can't.
*
Ars Amandi, Reflexiones filológicas,
Al cubo de la basura,
De la Destrucción,
Things I'll never send
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